Zdero admitió 50% de morosidad y un déficit de 67.500 viviendas en Chaco

El gobierno de Leandro Zdero quedó frente a sus propios números después de que el presidente del Instituto Provincial de Desarrollo Urbano y Vivienda (IPDUV), Fernando Berecoechea, admitiera una morosidad cercana al 50 por ciento y cifrara en 67.500 unidades el déficit habitacional de Chaco.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, Berecoechea expuso esos datos al explicar la moratoria que el organismo habilitó para adjudicatarios con cuotas ajustables.
El régimen permite refinanciar saldos pendientes en planes de entre 120 y 360 cuotas, es decir, hasta 30 años, una salida que confirma la magnitud del atraso en lugar de ocultarlo detrás de una campaña de cobro.
La admisión golpea el discurso de eficiencia de la administración provincial. El propio funcionario sostuvo que el recupero de las cuotas es indispensable para sostener nuevas viviendas, pero reconoció que casi uno de cada dos beneficiarios no cumple regularmente.
En ese esquema, el IPDUV depende de una recaudación que hoy está partida a la mitad para financiar una demanda que supera por decenas de miles la capacidad de respuesta estatal.
El cuadro se vuelve más severo al comparar la necesidad con las obras. Berecoechea indicó que unas 170.000 familias permanecen inscriptas en el registro provincial y que el déficit calculado ronda las 67.500 viviendas.
Frente a ese universo, el organismo tiene alrededor de 900 casas en ejecución, una cantidad equivalente a poco más del uno por ciento del faltante reconocido.
